sábado, 13 de febrero de 2021

Pintura francesa en el siglo XIX francés con temática prehistórica...

El otro día y gracias a la web HA! y en concreto a su post entorno a la obra Dos Madres de León Maxime Faivre me enteré de que durante la segunda mitad del siglo XIX en Francia varios artistas se interesaron por la época prehistórica y la imaginaron a través de sus obras. 

La cuestión de la representación del ser humano prehistórico ha sido un tema que me ha causado especial interés en los últimos meses. Durante una clase del Máster PERMEA impartida por Ester Alba Pagán, se nombró la cuestión del género en las representaciones posteriores de ese periodo. 

La prehistoria todavía plantea muchas dudas y existe una significativa falta de información respecto a la vida cotidiana de nuestros antepasados y el reparto de tareas por género, si es que la hubo. Sin embargo, las representaciones escolares y pictóricas a las que nos hemos acostumbrado casi siempre presentan el mismo esquema: la mujer está en el interior de la cueva, al cuidado de la infancia, mientras el hombre es el que caza, recolecta y/o pinta. Pero... ¿podemos afirmar que esta es la representación correcta? ¿existen pruebas de que este reparto fue así? Este tipo de representaciones debe ser revisada de forma urgente... (+ info)

A continuación dejo una selección de obras con la temática prehistórica, todas ellas tienen un marcado carácter academicista y técnicamente son de gran calidad. Creo que en ellas podemos ver la influencia de la pintura y escultura barroca y por supuesto de la obra de Delacroix. Una tensión dramática bien expresada, y una paleta cromática terrosa que recuerda y nos invita a viajar al interior de las cuevas. Unas obras de temática interesante y que si bien no perduró en el tiempo, resulta muy curiosa. 

La primera obra, Dos Madres de León Maxime Faivre recuerda y bebe claramente de la Medea Furiosa de Eugene Delacroix conservada en el Palais des Beaux-Arts de Lille,

Dos Madres, Maxime Faivre, 1888. Musee d'Orsay de París

Rapto en la Edad de Piedra, Paul Jamin, 1888 Museé des Beaux Arts de Reims

La huida delante del mamut, Paul Jamin, 1885 - Museé del'Homme de París


El invasor, Maxime Faivre, 1884 - Museé des Beaux Arts et d'Archéologie, Vienne

viernes, 5 de febrero de 2021

Pietro Antonio Rotari (1707-1762)

Nacido en Verona en 1707 Rotari fue un interesante pintor del barroco, trabajó como retratista en Viena, Dresde, Mónaco y finalmente San Petesburgo. 

Ni el ni su obra son muy conocidas en la actualidad para el gran público, sin embargo alcanzó en vida una fama relativamente alta sobre todo como pintor de retratos en las diferentes cortes del este de Europa. Además de retratos, también realizó pintura religiosa como la que se encuentra en la iglesia de Santa Anastasia de Verona, en el altar dedicado a San Vicente Ferrer. 

La selección de obras que se muestran a continuación forma parte de la serie de retratos pertenecientes al periodo final de su carrera.  

Podemos encontrar su obra en prestigiosas pinacotecas como La galería de Pinturas de los Grandes Maestros de Dresde (Gemäldegalerie Alte Meister), el Rijksmuseum de Ámsterdam o en el Hermitage de San Petesburgo. También su nombre aparece en la lista de obras pertenecientes a la colección Alicia Koplowitz-Grupo Omega Capital.

Mujer joven, Pietro Rotari, 1756 - 1762 - Rijksmuseum, Ámsterdam

Mujer joven con libro, Pietro Rotari, 1756 - 1762 - Rijksmuseum, Ámsterdam

Mujer joven con flor en el pelo, Pietro Rotari, 1760 - 1762 - National Gallery of Art, Washington, DC

La voluptuosa, Pietro Rotari, 1760 - 1762 - Colección Alicia Koplowitz-Grupo Omega Capital

La ensoñadora, Pietro Rotari, 1760 - 1762 - Colección Alicia Koplowitz-Grupo Omega Capital

 




sábado, 2 de enero de 2021

Cristina M. Marín Casino, escritora

Cristina M. Marín Casino nace en Teruel (España) en 1985. 

A lo largo de su vida siempre ha deseado dedicarse a su pasión, la escritura. Ha participado en diversos concursos y publicaciones conjuntas y en septiembre de 2019 lanza al mercado su primer libro: Escritos de una adolescente (2019), una recopilación de textos narrados desde una voz juvenil. Pero cuidado, el que espere un libro desde la superficie de la adolescencia no va a ver sus deseos satisfechos. Marín Casino nos traslada a un mundo un tanto oscuro, íntimo y personal. Un mundo donde el AMOR (con mayúsculas) es el protagonista. 

El trabajo que realiza la autora es valiente. Releerse a uno mismo no siempre resulta fácil. ¿Quién no ha retomado un viejo cuaderno o diario y se ha sonrojado al ver cómo se expresaba por aquel entonces...? Y es que en Escritos de una adolescente hay dolor y en ocasiones furia, pero sobre todo hay honestidad.

La autora ha dejado abierta una ventana al pasado pero ha decidido no narrarla desde su presente. Desde luego hay muchas obras que tratan de dar voz a los adolescentes pero pocas veces nos encontramos con obras escritas POR adolescentes. 

La adolescencia es un momento esencial en la vida de una persona. Es el momento puente entre la niñez y la madurez. Un momento de cambios, de subidas y bajadas, de hormonas revolucionadas... en definitiva, un tren con destino desconocido. Bien, pues eso es Escritos de una adolescente un maremágnum de emociones narradas en primera persona. 

La autora -acertadamente- ha decidido no reflexionar entorno a esos sentimientos trasladados al papel, sólo los comparte con quien la lea. La lectura es franca. No hay dobles lecturas ni pliegues. 

Dejando de lado su primera obra, absolutamente recomendable, hablaré ahora sobre su más reciente publicación: Relatos Cortos (2020). Una vez más Marín Casino ha decidido abrir su cajón de escritos juveniles para regalarnos cuatro relatos más. Si bien su anterior recopilación suponía la apertura de una suerte de diario adolescente, en esta ocasión el lector se encontrará con una obra -quizás- más sólida. 

Si bien se sigue la dinámica de narraciones no excesivamente largas, la autora nos pagará la entrada a una montaña rusa de emociones, demostrándonos cómo una joven de quince años es capaz de crear historias plagadas de diversos sentimientos. Sorprende pensar, por el tono afectado de su escritura, que la autora esté escribiendo estas historias en esa "edad del pavo". Es una lectura ágil y bien narrada, pero con cuerpo. Extremadamente dinámica y fresca, Marín Casino sabe guiarnos por la historia deteniéndose tan sólo en aquello que interesa. 

 Recomiendo Relatos cortos a quien esté leyendo esto, sobre todo si usted es una de esas personas que creen que un adolescente es tan solo un ser bobalicón cuyas únicas inquietudes son la fiesta y los ordenadores. 

 También sé que la autora ha retomado su novela de suspense la cual, si no me equivoco, será la primera obra larga y completa. Desde Cartas desde el Báltico la animamos a continuar con su trabajo. 

Puedes conseguir sus libros en Amazon AQUÍ 

La autora nos lee uno de sus poemas aquí:
   

Y ya por último... la escritora acaba de abrir un blog personal ¡No os lo perdáis! Conociéndola como la conozco, estará dispuesta a tocarnos el corazón con sus escritos. 

Aquí tenéis el link: TROZOS DE INSPIRACIÓN